Ensanchar las piernas y abrir los pliegues de la vagina le sienta mejor que estar tumbada de lado discutiendo la actualidad mundial, así que se levanta y le da a su hombre un bailecito para hacerle saber que es hora de ponerse cómodo. No hay nadie más en el parque, así que se quita toda la ropa y deja que les dé el sol. Penetrar su agujero desnudo fue tan estimulante que tuvo que sacarla y disparar sobre sus enormes tetas.